Hace tiempo que pienso en escribir un blog pero no tenía ninguna sospecha de que hoy fuera el día en que daría el paso. Pero, sin esperarlo, me han llegado las ganas. Las ganas de verdad, me refiero, de las que me han hecho dejar a un lado la pereza y ponerme a escribir. Pensé que daría el paso un día que estuviera demasiado triste o un día que me hubiera ocurrido algo muy importante, pero sorprendentemente ha sido hoy. Hoy, un día cualquiera.
Así que éste es mi blog. Me pregunto si seguiré con una rutina de escribir; me conozco, miedo me doy. No sé si lo leerá alguien, ¿qué puedo escribir yo que no esté ya escrito? Una de las razones por las que pensaba en escribir mi propio blog es que soy seguidora de algunos buenísimos, donde gente interesantísima escribe cosas que me encanta leer. Y de ahí que me picara el gusanillo de probar si esta dinámica podría encajar conmigo.
Sé que esto de escribir las cosas de uno en internet hace ya mucho que se inventó. La gente ahora da rienda suelta a su creatividad de otras maneras, empleado modos de comunicación de los que yo ni sé el nombre. Ni siquiera uso las redes sociales, donde, sin embargo, me consta que fluyen chorros de ingenio y originalidad. Es buenísimo que todos tengamos acceso a infinidad de vías para expresarnos y a darnos a conocer, pero yo no manejo otro modo de hacerlo que escribiendo. Escribiendo mis cosas, así en general, que veremos sobre la marcha lo que va siendo. No soy experta en nada, o sí, pero créeme que a ti no te interesa. A ti, la persona que lea esto, si la hubiera o la hubiese.
Como voy a hablar de mis cosas voy a decir algunas cosas sobre mí. Tengo 31 años, soy mujer, vivo en Antofagasta, en el Desierto de Atacama. Soy europea, comprenderás de dónde al leer mi castellano de pura cepa. Cepa, de la Ribera del Duero. Que soy europea ya lo sabía antes, que me siento europea y no ningún otro gentilicio, lo estoy descubriendo ahora. Otro dato importante es que estoy bastante enfadada con el mundo. ¿Amargada? ¿deprimida? Podría ser, pero no creo; aún tengo ganas de mandar a algunos a...a... (¿se puede poner "culo" en un blog no estrictamente chileno?) Lo dicho, eso es buena señal.
¿Qué me está pasando en este momento de mi vida? En resumen, me estoy reiniciando. Sé que esto es muy típico, los cambios, comenzar de nuevo, borrón y cuenta nueva, cambiar el chip, redescubrise, volver a empezar (bonita peli, por cierto) y un sinfin de términos usados para explicar que te diste un porrazo y te has quedado a verlas venir. Pues sí, por ahí va la cosa. Del porrazo hace ya tiempo, ya pasó lo peor, pero desde entonces no ha pasado un sólo día de mi vida en que las cosas fueran según yo las conocía antes. Vivo con una mezcla continua de sorpresa y confusión que de vez en cuando me alegra y normalmente me indigna. Porque ¡esto no es lo que me contaron!
Y hasta aquí llega mi primera publicación, así, a modo de introducción. Espero seguir escribiendo y a ver si me animo y mejoro el diseño de la página.